CONÓCENOS
Nuestra residencia nació gracias a Manolo, nuestro padre, practicante de toda la vida en el pueblo de Getxo. Durante años recorrió las calles de nuestro pueblo, entrando en los hogares para cuidar de nuestros vecinos, muchos de ellos mayores con necesidades de apoyo y compañía. Así fue como se ganó el cariño y la confianza de los getxotarras.
Poco a poco empezó a dar forma a su idea: crear un lugar cercano, humano y familiar donde estos mayores pudieran sentirse acompañados y bien cuidados. Con esa ilusión y la ayuda de su esposa, Mila, abrió una pequeña residencia desde el corazón.
Con el tiempo, la residencia fue creciendo, y nosotros, sus hijos, nos fuimos incorporando para continuar su labor. Han pasado más de 35 años y seguimos fieles a su espíritu: ofrecer un hogar donde cada persona se sienta atendida, escuchada y acogida como parte de nuestra propia familia.
Un hogar donde el cuidado, la cercanía y la vida activa se viven cada día con un equipo comprometido.
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